Libre

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viernes, 9 de octubre de 2015

4)No mires a los ojos de la gente

Parece que me voy aficionando a los títulos de post con reminiscencias a canciones de la movida ochentera. Que conste que a Germán Coppini lo prefería con Siniestro Total antes que con Golpes Bajos, pero al recientemente fallecido supongo que le daría igual eso.
Vamos, tan cercana a mí la movida como los ritos maoríes... Pero siempre guardan relación con algo. Mejor mantener la cabeza ocupada...

En el post de esta mañana hablaba de una chica que esta aquí. Pues ha vuelto a haber show. Pero hardcore esta vez.
Ya esta tarde la he visto siguiendo a unos niñatos que iban de botellón, pidiéndoles un litro y ellos vacilando, que si "nos enseñas las tetas te lo damos, guarra!". No me he quedado para verlo, he cruzado el paso de cebra.
Mientras la tarde de inicio extraoficial de fiestas iba empezando, yo he decidido ir a un centro de juventud y punto WiFi. Allí los baños son limpios, puedes leer, cargar el teléfono y la gente no es conflictiva. Además no hace frío, aunque aún no es un problema en la calle.
Aún no...

Cuando llegaba aquí para el "recuento general", me he puesto la gorra calada hasta las cejas como siempre. Nadie me ve los ojos y yo no miro a nadie a los ojos. Regla básica.

No hablo con nadie, a los funcionarios les digo "Gracias" y "Buenas" casi susurrando y listo. Muchos deben creer que soy mudo o gilipollas. Mejor así.

Al ir a consigna a buscar la llave para la pernocta, he visto follón en la puerta de los WC. La chica de antes ha tenido la "feliz" idea de lavarse en los baños...pero en pelotas y sin cerrar la puerta. Gritos de los tipos que se apelotonaban a mirar, dos txakurras porra en mano para dispersar sin llegar a usarlas...y una funcionaria la ha sacado medio envuelta en una toalla y con un pedo descomunal. Qué imagen tan dantesca...moratones, piel enrojecida...un horror.

Después, un cigarro fuera y ahora otro de estranjis en la celda. Luego seguiremos con Baroja.

Esto es una pesadilla inversa. Se acaba cuando me duermo.

No sé si creer en un milagro o soñar con ello. Pero...ya lo dije ayer:

Ezin dut zurekin amets. Beraz, nik gelditu ametsetan.

Igual es la clave dejar de "soñar con" y "soñar para".

Pero soñar se me olvidó, y quizás esa sea la clave.

Saludos desde la celda.

3)Condena: La pobreza

Soy culpable de ser pobre.

Ya no tienes acceso ni al mercado precario. Ayer me dijeron que "Si no puedes ir a la formación -a 90 kilómetros y NO REMUNERADA- no me hagas perder tiempo...y no pierdas el tiempo. Acude al SEPE (Servicio de Empleo) o los sindicatos".
Es decir, si no puedes acceder a ser esclavo, no vengas.
Bien, bien. Desde que los delincuentes se ponen -les dejan ponerse- la insignia de empresarios, o la más hiriente aún de "emprendedores", el asunto va de esclavitud consensuada.
Salvo para gente de mi escala, claro. Ya estamos fuera de eso. Me río del derecho al trabajo.

Ayer echaron a una chica de la cena. Acudió totalmente ebria, y la sacaron a empujones hasta que todo el mundo salió. No tendrá seguramente ni treinta años, pero la vida en la calle te suma edad enseguida. Aparenta muchos más.
Hoy la he visto en la calle. Los cuatro euros que tenga -no lo sé ni me incumbe- he visto antes como los invertía bebiendo en La Magdalena.
Seguramente hoy haya show en el recuento de nuevo...hoy empiezan las fiestas.

Eso me recuerda que he conseguido techo en el semicautiverio una semana más. Lo cual sería genial dr no ser porque esta semana la ciudad está PARADA. Son fiestas.
Para los parias no...pero no importamos a nadie. Absolutamente a nadie.
Así que los cachirulos y el jolgorio nos la sudan, como nosotros a los demás.
Cuando haya gente que se despierta para seguir la juerga, tenemos que entrar para el recuento ya. Y oír la reja detrás cerrándose.
Otros ni siquiera tienen esa "suerte". Serán pasto de borrachos, calles llenas de restos de una fiesta que ni va con ellos ni cuenta con ellos.
Pero qué más da...nada importa.

El caso es que si consiguiera un contrato podría estar un mes en tercer grado hasta cobrar la primera nómina.
O sea, "encuentra al unicornio azul (un trabajo) y tráeme pelo de su crin (el contrato)"
En una época en la que, si ya es complicado encontrar "unicornios" sin fiestas, con las fiestas...no salen.

Una semana de agonía, de tratar de escapar de esta ciudad -veo que es la única tabla de salvación- y de tener otra cuenta atrás. Con una semana que, encima, tiene un día menos. De fiesta nacional. De la puta España.

Y fue un día especial para mí en su momento...

Saludos, hoy, desde el patio de la celda. Esta noche, desde la celda.

PD: Gracias a los que leéis

jueves, 8 de octubre de 2015

6)Guerra

Hoy estaría escribiendo demasiadas páginas.
Si ya es una mierda leer mis textos, por estar llenos de ella, para qué ahondar.
Un abuso laboral sin estar trabajando siquiera. Negativas a cualquier ayuda.
Miradas al suelo o al techo buscando más ayudas.
Y uno arde. Quema por dentro.
Abandona su amor por la paz, y su aborrecimiento de la violencia empieza a desvanecerse por su cercanía a ese cáncer terminal que es el odio.

Mejor parar. Pensar. Mirar dentro. Calmar a la bestia. Reconducirla. Decirle que aún hay esperanza.

Y si es mentirle, al menos, es una mentira útil.

Hasta los indignos de ser llamados seres humanos merecen piedad y seguir vivos. Aunque sea para ver como salen adelante a los que han despreciado y pisoteado.

Larga vida al enemigo para que sea testigo de mi victoria y mis éxitos.

Saludos desde la celda

miércoles, 7 de octubre de 2015

5)Alguien voló sobre el nido del cuco

Vaya por delante que recomiendo a cualquier persona, amantes o no del cine, que vea la gran obra de Milos Forman que da título al post.

Si la ha visto usted, querido lector, sabrá interpretar bastante de lo que se relate aquí.

Esto no es un psiquiátrico ni mucho menos, a pesar de que un número elevado de los que aquí se hallan tienen trastornos en ese sentido. Dormir es prácticamente imposible. No hay techo en las celdas, y todo se oye. Anteanoche una llamada al rezo de varios musulmanes casi desemboca en una pelea con varios de los habitantes. Pero para eso están los txakurras, cuyas botas suenan en este mohoso suelo de una manera significativa. Hablo de las seis de la mañana nada menos...

Quejumbres, gritos y gente que habla sola...te esfuerzas en pensar en cosas positivas, distintas...en algo que te diluya lo que tienes alrededor. Cuesta. Cuesta mucho.

Hace un rato oía a dos musulmanes decirse que se irían a Gasteiz (vale, ellos decían Vitoria). Allí el primo de uno de ellos le había comentado que "allí es más fácil".
Ni he querido seguir oyendo más.
Lo más cerca que estuve de escapar de esta pesadilla que me engulle fue la proposición extraña de una magufa gerundense que me generaba dudas. Muchas dudas...no me fío de la gente que habla de su luz interior, se dice a sí misma cuán buena es y mil majaderías por el estilo... Pero por desgracia, fue la única escapatoria posible a esto... Lo cual dice mucho de mis posibilidades de escapar de este horror.
Me negué, había demasiado oculto ahí... Y no entro en más detalles. Aún así, no recularía. Esto es horrible pero no le debo favores a seres que no son de fiar. Ah, por cierto, sigue insultándome...el rechazo provoca eso, me imagino. Sigue en tu luz, y a ver si el diodo y tú os fagocitáis.

Ojalá yo tuviera un primo en Gasteiz...
Pero parece -y de hecho creo que esa sensación subyace en el ambiente- que los nativos somos peor vistos. A mí aún no me ha pasado, que yo haya visto, pero se te ríen aquí. Es como si pensaran "A mí no me queda otra, pero si tú estás en esta situación eres un pringao de cojones"
Y razón no les puedo quitar.

La denigrante "vida" a la que estás sometido es digna de estudio. Has de fichar para coger enseres, ducharte -las duchas llevan en mantenimiento desde que entré, algunos juran que han funcionado-, recuento general para malcenar y cierre de puertas. Una cárcel sui generis, pero de funcionamiento similar.

Hoy, tras mendigar un par de euros a la trabajadora social del centro, he podido coger el bus y hacer los 30 km de ida y vuelta al lugar donde me he mantenido empadronado estos meses para cumplir el año y poder optar a una ayuda que, viendo la absoluta imposibilidad para encontrar trabajo, es una tabla de salvación.
Bueno, lo que me han planteado era DELIRANTE.
Resulta que tienes que VIVIR EN LA CALLE TRES MESES EN ESE PUEBLO PARA QUE TE TRAMITEN LA AYUDA.
Como lee, querid@ lector. Agárrese que hay curva.
"Oye, que no tengo dónde estar...no sé si lo has entendido..."
"Eso debe ser según tú quieras"
No me podía creer eso. Es difícil en estos días sacar la humanidad en un asistente social, ven y oyen mucho...pero la tranquilidad con la que te envía al agujero de la calle en temporada de invierno para, con suerte, en tres meses, cobrar 400 y pico euros, era aterradora.
El resto de requisitos (bolsa de trabajo obligatoria, presencia en el centro para fichar a lo Bárcenas, etc...ya casi es anécdota al lado de lo anterior)
"Vamos a ver, señorita...aquí en este pueblo no hay trabajo. Yo busco todos los días y 99 de cada 100 ofertas son en Zaragoza. No tengo ni para autobuses. ¿Pretende que esté aquí y no pueda buscar trabajo porque no puedo ir a hacer una mísera entrevista?"
"No sea burlesco con lo de señorita, y eso es algo que debe decidir usted. Si quiere esa paga, ha de estar aquí. Y si no, viva en la calle en Zaragoza y siga buscando trabajo allí"

Uno de esos momentos donde es mejor no tener algo que corte en la mano. Hubiera salido con su puta cabeza en la mano cual Coco Loco de Brujería.
Es decir, la vía institucional te "garantiza" atención dentro de unos meses (con suerte) a cambio de que te degrades hasta límites insospechados, pierdas dignidad y autoestima y hagas lo que sea por cuatro míseros euros. Ah, y de la medicación, que acuda TODOS LOS DÍAS A URGENCIAS DE UN CENTRO DE SALUD. TODOS LOS DÍAS A URGENCIAS.

Me había curado del odio, pero me he reenganchado. Odio a este sistema visceralmente. Y este puto amago de país.
Lo odio a muerte. Más les vale a algunos que no salga de esta. Porque para mí, el mal llamado terrorismo es una salida laboral actualmente. Y la cogería. Como cualquier trabajo del que me llamaran, claro...pero éste sería sumamente divertido y con función de "reciclaje".
Pero no sé si mataría. Sí haría que los responsables de esto vivieran lo mismo en las mismas condiciones, y que me suplicaran un tiro en la sien. Y negárselo. "Que eso es de violentos, hombre..."
Y dejar que sufran lo inenarrable.
En fin...malditos ellos y malditos los que me lanzaron a esto.
Y malditos los que miran a otro lado...a todos vosotros, os maldigo.

Saludos desde la celda

martes, 6 de octubre de 2015

2)Lentejas

Hoy no pensaba escribir aquí. Sobretodo porque me voy a acostumbrar, y en cuanto me corten el teléfono por impago la semana que viene, a la ya putada que es de por sí se añadirá el síndrome de abstinencia de poner las cosas por escrito.
Pero ocurren cosas que deben contarse.

La vida en semicautiverio va mandando señales. La primera es que NO debes mirar a nadie a los ojos. A nadie. Hoy he visto un conato de altercado por eso. Importante no hacerlo, sobretodo teniendo en cuenta que muchas de las personas que están -estamos- no tienen sus facultades mentales en buen estado.
Me ha llamado la atención que no menos de diez chin@s estén aquí. Y todos jóvenes. La miseria no conoce etnias, ni edades ni géneros, pero pensaba que a ese grupo étnico no le tocaban estos asuntos. Supongo que era un prejuicio estúpido por mi parte.

Lo bueno ha sucedido esta tarde. He tomado otro camino de la consigna a La Magdalena, y me han parado por el camino de sorpresa.
"Hostias... IVÁN???"
Era el guitarrista de un grupo de chavales con los que tocamos varias veces cuando estaba en un grupo.
"Qué ha sido de tu vida, co!!!? Qué tal??? Mecagonlahostia puta... Mala cara llevas..."
Le he contado a grosso modo lo que me sucedía, y su cara reflejaba estupor.
"Vamos a comer algo ya tío. ¿Cómo es esto pues? No me lo puedo creer..."
La casualidad ha hecho que el lugar más cercano sea un restaurante/cafetería donde tengo un conocido trabajando. Él no sabía de esta situación mía. Pero eso va después...

Me han pedido una Coca Cola light y ahí cascando se me ha ido la tarde...
"Tú funcionario??? Jajajajajajajaja... No me lo puedo creer...y en Madrid no tocabas??
Joder, nos acordábamos mucho de ti...cuando Faith No More se reunieron saliste en la conversación enseguida... El único al que he visto emular a Patton...qué hijoputa eres..."

Total, que a la media hora ya no recordaba ser un paria. Pero recordaba la evolución de In Flames, lo limitado que tienen a Trujillo en Metallica y lo patético de la involución de Korn...De eso he hablado durante hora y media...y no de dolor, hambre, que la medicación se me acaba o que veo negro el futuro...

Después, mi conocido me ha llamado a una esquina :

"Iván, podemos hablar un momento?"
"Claro que sí"
Me acerco y sin vacilar me dice:
"Tú eres gilipollas? Me tengo que enterar por oírte de como estás?"
"Ya, pero me da vergüenza y..."
"QUE TE PIRES!! Vergüenza me da a mí que estés en esa situación. Escúchame, en las horas que esté aquí vente y comes caliente, me has oído?"
"Vale"
"Te gustan las lentejas?"
Ni me ha dado tiempo a decir que sí.
"Siéntate que ahora voy"
Al rato ha aparecido con un plataco lleno de lentejas...ni recordaba la última vez que comí legumbres... Quizá haga siete meses. Lo raro ha sido hacerlo a las cinco y media de la tarde, pero el hambre no entiende de horas...En este momento todo está bueno, pero estaban.particularmente buenas...sin casi haberlas acabado, me dice: "La lasaña vegetal también te gusta, no?" Asiento con la cabeza y al minuto ha llegado con una, espectacularmente buena. "Ha sobrado y la iba a tirar. Ya he dicho que aquí no se tira nada, antes te vienes y lo comes aquí, entendido?"
Nunca he acatado una orden con tanto gusto.
Ambos me han cogido el CV, pero ya me han advertido de la dificultad. Sabida era aunque la intención vuelve a agradecerse.

Ya ves...y todo empieza con la música. Y aunque las lentejas ne han reconfortado estómago y cuerpo, tanto o más lo ha hecho la conversación sobre algo que adoro. Me ha hecho olvidarlo todo por un buen rato y disfrutar.
Eso, no se paga con nada. Y menos con dinero.

Ha merecido la pena el día de mierda ya sólo por eso...

Saludos desde la celda

lunes, 5 de octubre de 2015

1)¿Qué hace un chico como tú en un sitio como éste?

Vuelta a escribir. Como siempre que sucede algo malo en mi puta vida. Lo que me recuerda que me he pasado escribiendo mucho tiempo. Antes eran canciones, pero tocar ahora es un lujo. Y además, tenían que pasar por el visto bueno de varios.
Ahora escribo y publico lo que me sale de los huevos, ya me censuro yo bastante.

Una mujer de cincuenta y pico años me ha preguntado lo mismo del título del post en la puerta del albergue en el que he entrado hoy. Por la edad y la pinta de haber sido amazona y no de raza árabe precisamente -su escasez de piezas dentales me ha hecho sospechar- he querido pensar que hacía un juego de palabras con aquella canción de los estrellas de la movida Nacha Pop. Ni he contestado...

Ayer dormir en un cajero y sin esperarlo fue doloroso. Para riñones y espalda por descontado, moralmente bastante más. Pasar hoy a cruzar los dedos para tener sitio en el semicautiverio de un albergue era algo entre patético y humillante.
Te tratan como a ganado en la admisión. "Esto no es un hotel, eh?"
No te jode. Como que vengo aquí por gusto, gilipollas.
Mil y un papeles mañana para estar cinco días bajo techo. Porque claro, no es un hotel. Y tú no eres una persona, eres algo por debajo de ello.
Si te queda un mínimo de dignidad, aquí se te cae cual agua por el desagüe.

Eso sí, si algo hay que democratiza, es la miseria. Un matrimonio andaluz enseñando a dos rumanos que mejor Andalucía, que hace menos frío. Un árabe y un catalán contándose cuando hay que ir de temporeros a la fruta en Lleida. Interculturalidad pura. Recordé a Maroto, Albiol y Anglada.

Aunque enseguida he visto -ya lo sabía- que la regla es no hablar con nadie, o lo menos posible. Y no fiarte de nadie. Menos mal que la lección la traía aprendida.

Cuatro días para volver a la calle. Ya se sabe, esto no es un hotel.
Después, cajeros o patada en una puerta y robar comida como hasta ahora.

Porque los que no cumplimos requisitos burocráticos, somos esos Nadies de los que hablaba Galeano.
O no importamos a nadie, o si lo hacemos no es lo suficiente. Y si lo hacemos, no pueden hacer nada.
Y esos tres requisitos, siempre se cumple alguno de ellos. Esos sí.
Saludos desde la celda