Hoy no pensaba escribir aquí. Sobretodo porque me voy a acostumbrar, y en cuanto me corten el teléfono por impago la semana que viene, a la ya putada que es de por sí se añadirá el síndrome de abstinencia de poner las cosas por escrito.
Pero ocurren cosas que deben contarse.
La vida en semicautiverio va mandando señales. La primera es que NO debes mirar a nadie a los ojos. A nadie. Hoy he visto un conato de altercado por eso. Importante no hacerlo, sobretodo teniendo en cuenta que muchas de las personas que están -estamos- no tienen sus facultades mentales en buen estado.
Me ha llamado la atención que no menos de diez chin@s estén aquí. Y todos jóvenes. La miseria no conoce etnias, ni edades ni géneros, pero pensaba que a ese grupo étnico no le tocaban estos asuntos. Supongo que era un prejuicio estúpido por mi parte.
Lo bueno ha sucedido esta tarde. He tomado otro camino de la consigna a La Magdalena, y me han parado por el camino de sorpresa.
"Hostias... IVÁN???"
Era el guitarrista de un grupo de chavales con los que tocamos varias veces cuando estaba en un grupo.
"Qué ha sido de tu vida, co!!!? Qué tal??? Mecagonlahostia puta... Mala cara llevas..."
Le he contado a grosso modo lo que me sucedía, y su cara reflejaba estupor.
"Vamos a comer algo ya tío. ¿Cómo es esto pues? No me lo puedo creer..."
La casualidad ha hecho que el lugar más cercano sea un restaurante/cafetería donde tengo un conocido trabajando. Él no sabía de esta situación mía. Pero eso va después...
Me han pedido una Coca Cola light y ahí cascando se me ha ido la tarde...
"Tú funcionario??? Jajajajajajajaja... No me lo puedo creer...y en Madrid no tocabas??
Joder, nos acordábamos mucho de ti...cuando Faith No More se reunieron saliste en la conversación enseguida... El único al que he visto emular a Patton...qué hijoputa eres..."
Total, que a la media hora ya no recordaba ser un paria. Pero recordaba la evolución de In Flames, lo limitado que tienen a Trujillo en Metallica y lo patético de la involución de Korn...De eso he hablado durante hora y media...y no de dolor, hambre, que la medicación se me acaba o que veo negro el futuro...
Después, mi conocido me ha llamado a una esquina :
"Iván, podemos hablar un momento?"
"Claro que sí"
Me acerco y sin vacilar me dice:
"Tú eres gilipollas? Me tengo que enterar por oírte de como estás?"
"Ya, pero me da vergüenza y..."
"QUE TE PIRES!! Vergüenza me da a mí que estés en esa situación. Escúchame, en las horas que esté aquí vente y comes caliente, me has oído?"
"Vale"
"Te gustan las lentejas?"
Ni me ha dado tiempo a decir que sí.
"Siéntate que ahora voy"
Al rato ha aparecido con un plataco lleno de lentejas...ni recordaba la última vez que comí legumbres... Quizá haga siete meses. Lo raro ha sido hacerlo a las cinco y media de la tarde, pero el hambre no entiende de horas...En este momento todo está bueno, pero estaban.particularmente buenas...sin casi haberlas acabado, me dice: "La lasaña vegetal también te gusta, no?" Asiento con la cabeza y al minuto ha llegado con una, espectacularmente buena. "Ha sobrado y la iba a tirar. Ya he dicho que aquí no se tira nada, antes te vienes y lo comes aquí, entendido?"
Nunca he acatado una orden con tanto gusto.
Ambos me han cogido el CV, pero ya me han advertido de la dificultad. Sabida era aunque la intención vuelve a agradecerse.
Ya ves...y todo empieza con la música. Y aunque las lentejas ne han reconfortado estómago y cuerpo, tanto o más lo ha hecho la conversación sobre algo que adoro. Me ha hecho olvidarlo todo por un buen rato y disfrutar.
Eso, no se paga con nada. Y menos con dinero.
Ha merecido la pena el día de mierda ya sólo por eso...
Saludos desde la celda
Las casualidades no existen, sí las causalidades. Y ésto sólo es el principio.
ResponderEliminarSe va a ir diluyendo tu manía de "soy solitario no me quiere nadie y cuando muera nadie se acordará de mi"...
Llegarán más lentejas, y con ellas la música.
Saludos y un abrazo!
J*
No creo en las casualidades... Nunca fui solitario hasta que la vida me quitó a mis amigos...
EliminarQuizá lleguen más lentejas... Pero la música no volverá.
Anónimo comentarista, siento quitarte la razón...
No creo en las casualidades... Nunca fui solitario hasta que la vida me quitó a mis amigos...
EliminarQuizá lleguen más lentejas... Pero la música no volverá.
Anónimo comentarista, siento quitarte la razón...
No creo en las casualidades... Nunca fui solitario hasta que la vida me quitó a mis amigos...
EliminarQuizá lleguen más lentejas... Pero la música no volverá.
Anónimo comentarista, siento quitarte la razón...